info@caminosantiago.com

Monasterio de San Zoilo

  • san zoilo

El Real Monasterio de San Zoilo es el edificio románico más antiguo de Carrión de los condes -se levantó sobre un asentamiento romano-, hay constancia de su existencia desde el año 948, y guardó las reliquias del santo que le da nombre desde el año 1047. Fue uno de los cenobios más importantes en la Edad Media, convirtiéndose en sede de la corte de los reyes de Castilla y León en ese periodo y punto de reunión de concilios. Así mismo, albergó la sepultura de numerosos nobles.


En 1076 pasó a pertenecer a la órbita de Cluny, siendo pieza clave de la reforma cluniacense. La desamortización de 1835 hizo desaparecer a los monjes benedictinos que regían el templo. Desde entonces ha sido seminario, centro docente y actualmente hotel. Fue declarado Monumento Nacional Histórico Artístico el tres de junio de 1931.

El monasterio sufrió una reforma en el siglo XVI, de cuya época data el actual claustro gótico-renacentista, aunque el recinto conserva aún los edificios correspondientes al antiguo monasterio.

La portada principal, con arco carpanel y archivoltas, es de gótico muy tardío y está decorada con cordones franciscanos. El interior del cenobio está cubierto con armadura de madera y la capilla mayor de la iglesia, con bóveda de crucería gótica, aunque todo ello fue remodelado en el siglo XVII con yeserias de estilo manierista. El templo actual es barroco y en su interior se conservan los sepulcros de los tristemente famosos Infantes de Carrión, protagonistas de la leyenda negra del Cantar de Mío Cid.

Destaca en el monasterio una portada románica que fue descubierta en 1993 en el muro oeste de la iglesia primitiva. Se encuentra en un envidiable estado de conservación. Consta de dos arcos de medio punto superpuestos, y se encuentra flanqueada por columnas de mármol romanas del siglo II, rematadas por cuatro capiteles con escenas y mensajes religiosos tallados en tres de sus caras sobre fustes lisos o estriados de mármol italiano de varios colores -es uno de los pocos ejemplos de uso de este material- y basas románicas. Sobre la puerta, además, se puede leer la inscripción consagratoria del primitivo templo.