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Iglesia Parroquial de la Asunción, Navarrete

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La Iglesia Parroquial de Navarrete -uno de los conjuntos clasicistas más relevantes de La Rioja- se comenzó a construir en 1553 sobre las ruinas de dos iglesias anteriores que se habían quedado pequeñas para albergar a la cada vez mayor población de una floreciente villa como Navarrete. Las obras se extendieron hasta 1645.

El templo consta de tres naves de dos tramos, más bajas y estrechas las laterales, crucero acusado en planta y alzado y gran cabecera rematada con ábside ochavado de cinco paños y flanqueado por dos capillas hornacinas como doble crucero. En estas capillas se encuentran el primer ejemplo riojano de bóvedas de horno y cañón casetonado con decoración renacentista y con las típicas columnas corintias de fuste anillado. Las naves se cubren con crucerías estrelladas con combados curvos sobre arcos de medio punto y pilares cilíndricos con pilas toscanas cajeadas adosadas. En el último tramo las naves laterales llevan cúpula.

A los pies de la Iglesia se encuentra la torre con tres cuerpos y chapitel piramidal en sillería. El primer cuerpo tiene decoración de resalte, el segundo doble orden de vanos adintelados enmarcados bajo frontón recto el vano inferior y curvo el superior, y el tercero huecos de campanas entre pilastras pareadas.

Sobresale en este templo, el retablo mayor, la obra más espectacular del barroco riojano, síntesis de todas las tendencias artísticas que convivieron en La Rioja en la última fase del siglo XVII y comienzos del XVIII. Su estructura ocupa el ochavo y los frentes de sus brazos, compuestos éstos de banco, cuerpo y ático y en el centro por dos cuerpos de cinco calles, cada uno con su banco y ático en horno. Se aprecian en él, también, gran profusión y diversidad de motivos decorativos y abundancia de oro.

Destaca así mismo la portada de este innovador monumento riojano. Enmarcada en un arco poco profundo, se concibe como un retablo de dos cuerpos y dos calles, articuladas éstas por columnas jónicas el cuerpo inferior y corintias el superior. En la hornacina, a modo de ático, se encuentra la imagen de la Asunción, titular de la parroquia, y en los entrepaños escudos de la villa.Iglesia Parroquial de la Asunción, Navarrete.

La Iglesia Parroquial de Navarrete -uno de los conjuntos clasicistas más relevantes de La Rioja- se comenzó a construir en 1553 sobre las ruinas de dos iglesias anteriores que se habían quedado pequeñas para albergar a la cada vez mayor población de una floreciente villa como Navarrete. Las obras se extendieron hasta 1645.

El templo consta de tres naves de dos tramos, más bajas y estrechas las laterales, crucero acusado en planta y alzado y gran cabecera rematada con ábside ochavado de cinco paños y flanqueado por dos capillas hornacinas como doble crucero. En estas capillas se encuentran el primer ejemplo riojano de bóvedas de horno y cañón casetonado con decoración renacentista y con las típicas columnas corintias de fuste anillado. Las naves se cubren con crucerías estrelladas con combados curvos sobre arcos de medio punto y pilares cilíndricos con pilas toscanas cajeadas adosadas. En el último tramo las naves laterales llevan cúpula.

A los pies de la Iglesia se encuentra la torre con tres cuerpos y chapitel piramidal en sillería. El primer cuerpo tiene decoración de resalte, el segundo doble orden de vanos adintelados enmarcados bajo frontón recto el vano inferior y curvo el superior, y el tercero huecos de campanas entre pilastras pareadas.

Sobresale en este templo, el retablo mayor, la obra más espectacular del barroco riojano, síntesis de todas las tendencias artísticas que convivieron en La Rioja en la última fase del siglo XVII y comienzos del XVIII. Su estructura ocupa el ochavo y los frentes de sus brazos, compuestos éstos de banco, cuerpo y ático y en el centro por dos cuerpos de cinco calles, cada uno con su banco y ático en horno. Se aprecian en él, también, gran profusión y diversidad de motivos decorativos y abundancia de oro.

Destaca así mismo la portada de este innovador monumento riojano. Enmarcada en un arco poco profundo, se concibe como un retablo de dos cuerpos y dos calles, articuladas éstas por columnas jónicas el cuerpo inferior y corintias el superior. En la hornacina, a modo de ático, se encuentra la imagen de la Asunción, titular de la parroquia, y en los entrepaños escudos de la villa.