Etapa 1: de Somport a Jaca
La Ruta Aragonesa comienza en el puerto
del Somport, donde el peregrino puede visitar las ruinas del
antiguo hospital de Santa Cristina levantado en el siglo XI
y en el que estuvo alojado el monarca aragonés Sancho
Ramírez. Fue nombrado a mediados del siglo XII en el
libro V del Códex Calixinus como uno de los enclaves
del itinerario jacobeo.
El caminante abandona esta primera y bella
población cruzando los puentes de Santa Cristina
y del Ruso y continua el trayecto hasta llegar a Los Arañones
y después a Canfranc, la primera población
hispana de este ramal del Camino. Esta villa, conocida por
su estación de tren de estilo modernista se remonta
al siglo XI y conserva su trazado medieval.
El peregrino abandona el pueblo cruzando un puente medieval
y continúa su recorrido hacia Villanúa, donde
se halla un puente que se remonta al siglo XII, la iglesia
de San Esteban -con unas hermosas tallas del siglo XV-,
la iglesia de San Vicente (S. XII), y una casa forticada
del siglo XV. Tras abandonar Villanúa la Ruta avanza
hacia Aruej, con una pequeña iglesia románica,
Castiello de Jaca, que conserva restos de un castillo, y
finalmente, tras pasar al lado de la ermita de San Cristóbal,
entra en Jaca, fin de la primera etapa del Camino aragonés.
Esta destacada ciudad fue declarada en 1035
sede del nuevo reino de Aragón por el rey Ramiro
I. Capitalidad que perdió tras la conquista romana
en 1096. Llegó a contar con cinco iglesias parroquiales
y dos hospitales, y se levantó una Catedral. En esta
villa el peregrino puede visitar la mencionada Catedral,
uno de los más importantes edificios del románico
maduro del España, y el Monasterio de las Benedictinas,
donde se conserva el sepulcro de la infanta Doña
Sancha, uno de los mejor conservados de la Península
Ibérica, también del románico maduro.
|