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Etapa 5: de Estella a
los Arcos
Estella, popularmente llamada "la pequeña
Toledo", ofrece a los peregrinos unas cuantas joyas medievales
como la Iglesia de San Pedro de la Rúa, del siglo XII, que
posee un bellísimo Claustro donde se encuentra el capitel
de columnas torcidas; la iglesia de San Miguel, siglo XII,
con su maravillosa portada de estilo románico tardío; la del
Santo Sepulcro, siglo XII, también con una magnífica portada
románica; la de San Juan Bautista, siglo XII; la de San Pedro
de Lizarra, de estilo gótico; y el Palacio de los Reyes, siglo
XII. |
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Tras visitar esta medieval villa, el caminante inicia su
quinta jornada de peregrinación, que le lleva en
primer lugar a Ayegui, municipio en el que está situado
el Monasterio de Irache, cuyos orígenes se pierden
en la época visigótica. Fue el más
antiguo hospital de peregrinos jacobeos a su paso por Navarra
y universidad en los siglos XVII y XVIII. Cuenta con ábsides
románicos, naves ojivales y un magnífico claustro
renacentista. La visita a este bellísimo santuario
depara a los caminantes agradables sorpresas como una fuente
de la que mana vino. Pero el Monasterio no es lo único
digno de ver en este histórico pueblo.
El peregrino puede también detenerse ante la Parroquia
de San Martín, del siglo XII, y disfrutar de los
caldos de la zona en el Museo del vino. El Camino discurre
después hasta llegar a Azqueta donde se halla una
fuente medieval, y continúa pasando por Villamayor
de Monjardín con su Iglesia del siglo XII, dedicada
a San Andrés. Se halla aquí también
las Bodegas Castillo de Monjardín. Finalmente, la
ruta continúa por Urbiola hasta alcanzar Los Arcos
-una villa desarrollada a ambos lados del Camino-, punto
final de la quinta etapa del Camino Jacobeo.
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