Etapa 28: de Portomarín
a Palas de Rey
Tras abandonar Portomarín
el peregrino vuelve al Camino, que recorrerá lentamente
numerosas aldeas que pueblan, no solo Lugo, sino toda Galicia.
En esta etapa cruza Toxibó; Gonzar; Castromayor; Hospital
da Cruz; Ventas de Narón, enclave importante en la
época medieval, en sus tierras se produjo una cruenta
batalla entre cristianos y árabes en el año
820; Prebisa; Lameiros, donde se puede detener el caminante
para visitar su Capilla de San Marcos y admirar un hermoso
crucero.
La Ruta avanza
en esta jornada y entra en Ligonde, población en
la que pararon en su peregrinaje Carlos V y Felipe II en
1520. Muestra de la nobleza de esta villa son sus casas
blasonadas. Tuvo, por supuesto, Hospital, en cuyo recuerdo
se alza en el solar que ocupó una sencilla cruz de
piedra. También se puede visitar la iglesia de Santiago,
con su antiguo cementerio de peregrinos.
Continúa
el recorrido hacia Portos, donde el romero puede dejar por
un momento la Ruta Jacobea principal y acercarse a Vilar
de Donas, población en la que se alza majestuoso
un valioso templo románico con pinturas góticas
del siglo XVI. Destacan, así mismo, los bustos de
las "donas" o señoras que fundaron la casa
y su ábside central del siglo XIV, que guarda varios
sarcófagos de Caballeros de la Orden de Santiago.
Conserva además, un retablo de piedra que representa
el milagro eucarístico de O Cebreiro.
Tras retomar
el Camino principal, el trayecto sigue su trazado original
y cruza Lastedo y Valos antes de alcanzar Palas de Rei,
meta de la etapa vigésimo octava. Villa destacada
durante el medioevo -llegó a contar con un Hospital
Real- se puede visitatar en ella la iglesia de San Tirso
con portada románica. A la salida de esta población
está el Campo dos Romeiros, donde según la
cuenta la tradición, se reunían todos los
peregrinos para comenzar una nueva etapa.
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