Etapa 26:
de Triacastela a Sarria
Esta vigésimo sexta etapa se puede
comenzar por Samos, que no se encuentra en la ruta tradicional
del Camino Francés, pero resulta imprescindible hacer
una visita a la abadía benedictina de San Xulián
de Samos, S. VI-XVIII. Este importante monasterio está
situado en el valle del río Ouribio rodeado de un entorno
natural que lo engrandece y envuelve en el misterio. Impresiona
su maravillosa fachada neoclásica.
Destaca también por el tamaño de sus clautros,
el de las Nereidas, del siglo XVI, posee una hermosa fuente.
La Capilla del Ciprés es una de los elementos más
antiguos del cenobio, es del siglo X. Una
vez abandonado Samos, el caminante retoma La ruta y se dirige
a Balsa, con su ermita de Nuestra Señora de las Nieves.
Después, cruza San Xil, a través de un paisaje
pintoresco lleno de castaños y robles. Se alza en este
pueblo una iglesia románica que guarda un cáliz
del siglo XV.
Continúa el trayecto del Camino por Montán,
donde se encuentra una iglesia de nave románica y el
peregrino puede beber de su Fuente do Chafarico. Y posteriormente
atraviesa el caminante Furela, con una capilla dedicada a
San Roque; Pintín; Calvor, posee numerosos restos prehistóricos;
Aguiada; San Mamed del Camino; y San Pedro del Camino.
Tras dejar atrás este último
pueblo, el camino conduce al romero a Sarria, último
enclave de la etapa de hoy. Destaca en esta villa -donde
falleció Alfonso IX, en 1230, mientras realizaba
el Camino-, su casco antiguo, en la parte alta de la ciudad,
de fuerte carácter medieval. El viajero también
puede visitar la iglesia de El Salvador, de planta románica
y fachada gótica; la ermita de San Lázaro;
el Hospital de San Antonio, hoy destinado a Juzgado; y los
restos de su antigua fortaleza, del siglo XIV.
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