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La décima jornada del Camino lleva al romero en primer
lugar a Tosantos, municipio al que se entra tras cruzar
el puente del Cato, atribuido a Alfonso VI. Preside la villa
una ermita rupestre, Virgen de la Peña, rodeada de
antiguas cuevas. Después continúa el trayecto
hasta Villambista donde su iglesia parroquial conserva un
retablo del siglo XVI y la Ermita de San Roque otro procedente
del Convento de San Francisco de Belorado.
Prosigue la Ruta hacia Espinosa del Camino, población
levantada a ambos lados del Camino. Se hallan en este municipio
los las ruinas de San Felices, abadía fundada en
el siglo IX por el santo que le da nombre. Fueron enterrados
aquí tanto San Félix como el conde Diego Parcelos,
insigne hombre que llevó a cabo la repoblación
de Burgos. Posteriormente, el peregrino entra en Villafranca
Montes de Oca, villa llena de historia, en ella se conservan
las ruinas del Hospital de San Antonio Abad, fundado en
1830 por la Reina Juana.
Tuvo una catedral que fue destruida por los musulmanes,
sobre sus restos se levantó la Iglesia de Santiago,
en el siglo XVIII. Tras abandonar este pueblo la Ruta pasa
por Valdefuentes, de camino a San Juan de Ortega, meta de
la décima etapa del Camino. La Iglesia de San Nicolás
(S. XII) guarda el sepulcro del santo fundador de esta villa,
San Juan, lo mismo que un baldaquino gótico-florido
del siglo XV donde se representan milagrosas escenas de
la vida de San Juan.
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