Gotescalco
(o Gotescalc), Obispo de Le Puy-en Velay
Es el primer peregrino ilustre del que hay constancia, en el
año 950. En una época en que el ser obispo era más que un
servicio eclesiástico un título nobiliario con todo lo que
conllevaba, Gotescalco hizo el camino con su corte y sus
caballeros. De ello ha quedado constancia por un curioso
hecho.
En la riojana localidad de Albelda, muy cercana a Logroño,
se encontraba el Monasterio de San Martín, con una
excelente biblioteca y cuyo scriptorium tenía un reconocidísimo
prestigio, como ocurría con otros monasterios riojanos,
sirva como ejemplo el de Suso de San Millán de la Cogolla.
La merecida fama de los monjes copistas y miniadores de este
cenobio hizo que el obispo de Le Puy se desviara de su ruta
a Santiago para encargar una copia de un códice guardado en
la biblioteca albeldense: el libro de San Ildefonso de
Toledo “Sobre la Virginidad de María”. De regreso a su
tierra un año más tarde volvió al monasterio para recoger
el manuscrito, que fue copiado por el célebre amanuense
Gomesano, quien en el prólogo de la copia da constancia de
este hecho. Este códice que fue mandado recopilar por
Napoleón se encuentra hoy en la Biblioteca Nacional de
Francia, en París.
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