Este poderoso rey llegó a gobernar más de la
mitad de Europa occidental, toda América al sur de
río Grande, las islas Filipinas y otros territorios
de Asia. Empezó a gobernar España, en nombre
de su padre ausente Carlos V, en 1543, cuando contaba 16;
más tarde, en 1554, se convirtió formalmente
en el gobernador de media Italia y, mediante matrimonio, de
Inglaterra; por último, en 1556 pasó a gobernar
todas las posesiones de Carlos V, muerto en 1558.
Durante todos los años de su mandato, hasta su muerte
en 1598, tuvo serios problemas con el gobierno que nunca pudo
resolver. Dado lo vasto de su imperio se tuvo que enfrentar
en numerosas ocasiones a los levantamientos de los estados
bajo su control. España tampoco era fácil de
regir. La división de la península en autonomías
cada una con sus propias leyes e instituciones le supuso más
de un quebradero de cabeza, le limitaba mucho a la hora de
gobernar.
Se casó en cuatro ocasiones, con la princesa María
de Portugal, que falleció joven; con María Tudor,
reina de Inglaterra; con Isabel de Valois, y finalmente con
su sobrina veinte años más joven, Ana de Austria,
con la que se dice fue muy feliz. |