El libro, dijo Sánchez Dragó, "intenta dar a conocer las mentiras
que parecen auténticas y rescatar aquellas verdades que han
quedado escondidas entre tanta hojarasca". De todas estas
supuestas falsedades "hay que mencionar la misma historia
del Apóstol Santiago, quien nunca estuvo en España ni tampoco
empuñó su espada para ponerse de parte de los Ejércitos cristianos".
Sostuvo que la Iglesia "utilizó y sigue utilizando el Camino
como propaganda de su doctrina y con fines, en ocasiones,
más materiales que espirituales".
Para él, "la picaresca es uno de los grandes 'leiv-motiv'
de la ruta". Entre las verdades que hay que rescatar, habló
de la búsqueda espiritual, una necesidad que nunca caduca:
"Como itinerario interior, como reencuentro con uno mismo",
afirmó. |