Los cursos fluviales y arroyos menores del Parque Natural
del Señorío de Bértiz, tan abundantes,
pertenecen a la vertiente cantábrica de Navarra. Uno
de los puntos destacados es la cuenca del Bidasoa, cauce salmonero
cuyo camino hacia el mar vertebra y da nombre a toda una comarca
navarra, es de corta longitud, unos 60 km, caudaloso y de
régimen regular merced al clima atlántico y
su elevado índice de precipitaciones.
La proximidad del mar suaviza los rigores
térmicos de los inviernos y veranos del Señorío
de Bértiz, pues su efecto moderador evita tanto el
descenso brusco de las temperaturas invernales, habitual
en otros lares de la montaña navarra, como las calinas
del estío. Del mismo modo, los vientos cantábricos
empujan hacia el interior las humedades y borrascas atlánticas,
materializadas en frecuentes lluvias. Debido a estas precipitaciones
las especies más significativas del bosque cantábrico
son las que se encuentran en este entorno, con predominio
del haya en las cotas más altas y del roble en las
zonas más profundas y hondonadas del valle. El sauce
ha colonizado los márgenes de los arroyos y corrientes
fluviales del Parque, además del fresno, el avellano
y el aliso.
En toda esta espesura habitan diferentes
especies de mamíferos, caso del zorro, gran predador
de la zona, el gato montés, el jabalí, el
corzo, la nutria, el lirón, aves de fronda, como
el gavilán, el azor, el cárabo y reptiles
como la salamandra.
|