Durante siglos, miles de peregrinos provenientes de todas
partes de Europa han recorrido distintas rutas que una vez
en España se han fundido con el Camino Francés,
la Ruta "oficial" y más conocida. Los trabajos
de recuperación y señalización también
han abarcado a estos caminos secundarios, donde se pueden
encontrar la extendida flecha amarilla y los mojones de
piedra.
La Ruta secundaria más importante en la historia
de las peregrinaciones es el 'Camino Cantábrico',
también llamada 'Ruta de la Costa', que fue la
más utilizada hasta el siglo X a pesar de su dificultad.
Entra en España atravesando el Bidasoa y continúa
su recorrido por el País Vasco cruzando Guipúzcoa
y Vizcaya, para pasar posteriormente por Cantabria y Asturias.
En Galicia converge con el Camino francés en Melide
o Arzúa.
Si la Ruta Cantábrica fue la más importante
hasta el siglo X, la más antigua es la que va de
Padrón a Santiago. Aquí comenzó la
peregrinación con el traslado del cuerpo del Apóstol
Santiago -que llegó por la ría de Arosa
a Iria Flavia- a su morada definitiva, Compostela.
A pesar del ancho mar que separa a Galicia de las Islas
Británicas, los ingleses también quisieron
acercarse a Compostela para conocer los milagros de Santiago
en la Edad Media. Para su viaje utilizaron el conocido,
ahora, como Camino Inglés y que comienza en los
puertos de la Coruña o de Ferrol para continuar
después hasta la Catedral.
La peregrinación portuguesa ha sido muy importante
a lo largo de la historia, mostró su gran devoción
por el Apóstol desde muy temprano. Su Camino entra
en tierras españolas por el municipio pontevedrés
de Tui para seguir por O Porriño, Mos, Redondela,
Soutomaior, Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas, Caldas
de Reis, Valga, Pontecesures y Padrón, donde se
une a la Ruta más antigua, la que recorrió
el cuerpo de Santiago desde Iria Flavia hasta Compostela.
Los peregrinos del sur de España hacen su viaje
siguiendo el Camino del Sudoeste, también llamada
Vía de la Plata. Esta ruta, que existe desde los
tiempos de la Roma imperial, recoge a los caminantes procedentes
de Andalucía Occidental, Extremadura, Salamanca,
Zamora y algunos pueblos de León. Se incorpora
al Camino Francés en Astorga.
Una última Ruta es el Camino de Fisterra-Muxía,
que lleva a los peregrinos hasta el Cabo Neiro, Finisterre,
considerado hasta el descubrimiento de América
como el fin del mundo. Durante la Edad Media muchos caminantes
tras visitar la tumba de Santiago Apóstol sentían
gran curiosidad por este lugar y se acercaban a él.