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Mil caminos, un destino
Los caminos los hacen las personas con su andar y desaparecen cuando se abandonan. Así ha ocurrido con el Camino de Santiago que ha vuelto a la vida en los años 90 cuando miles de peregrinos lo han vuelto a retomar para, siguiendo las estrellas, acercarse a Compostela y recibir la bendición del Santo Apóstol.

Durante siglos, miles de peregrinos provenientes de todas partes de Europa han recorrido distintas rutas que una vez en España se han fundido con el Camino Francés, la Ruta "oficial" y más conocida. Los trabajos de recuperación y señalización también han abarcado a estos caminos secundarios, donde se pueden encontrar la extendida flecha amarilla y los mojones de piedra.

La Ruta secundaria más importante en la historia de las peregrinaciones es el 'Camino Cantábrico', también llamada 'Ruta de la Costa', que fue la más utilizada hasta el siglo X a pesar de su dificultad. Entra en España atravesando el Bidasoa y continúa su recorrido por el País Vasco cruzando Guipúzcoa y Vizcaya, para pasar posteriormente por Cantabria y Asturias. En Galicia converge con el Camino francés en Melide o Arzúa.

Si la Ruta Cantábrica fue la más importante hasta el siglo X, la más antigua es la que va de Padrón a Santiago. Aquí comenzó la peregrinación con el traslado del cuerpo del Apóstol Santiago -que llegó por la ría de Arosa a Iria Flavia- a su morada definitiva, Compostela.

A pesar del ancho mar que separa a Galicia de las Islas Británicas, los ingleses también quisieron acercarse a Compostela para conocer los milagros de Santiago en la Edad Media. Para su viaje utilizaron el conocido, ahora, como Camino Inglés y que comienza en los puertos de la Coruña o de Ferrol para continuar después hasta la Catedral.

La peregrinación portuguesa ha sido muy importante a lo largo de la historia, mostró su gran devoción por el Apóstol desde muy temprano. Su Camino entra en tierras españolas por el municipio pontevedrés de Tui para seguir por O Porriño, Mos, Redondela, Soutomaior, Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas, Caldas de Reis, Valga, Pontecesures y Padrón, donde se une a la Ruta más antigua, la que recorrió el cuerpo de Santiago desde Iria Flavia hasta Compostela.

Los peregrinos del sur de España hacen su viaje siguiendo el Camino del Sudoeste, también llamada Vía de la Plata. Esta ruta, que existe desde los tiempos de la Roma imperial, recoge a los caminantes procedentes de Andalucía Occidental, Extremadura, Salamanca, Zamora y algunos pueblos de León. Se incorpora al Camino Francés en Astorga.

Una última Ruta es el Camino de Fisterra-Muxía, que lleva a los peregrinos hasta el Cabo Neiro, Finisterre, considerado hasta el descubrimiento de América como el fin del mundo. Durante la Edad Media muchos caminantes tras visitar la tumba de Santiago Apóstol sentían gran curiosidad por este lugar y se acercaban a él.