Con el rejuvenecimiento causado por la Orogenia Alpina, la
mayoría de los bloques se levantaron, y los ríos
se encajaron profundamente aprovechando las líneas
de falla, de manera que se aprecian desniveles de más
de 1000 m entre las cumbres de la sierra y los valles encajados.
Los ríos que atraviesan y bordean O Courel (Sil, Lor...)
conservan huellas de explotaciones mineras romanas, en las
que se recuperaba oro de los aluviones.
O Courel posee además una gran diversidad paisajística,
debido a los contrastes climáticos entre el fondo
de los valles y sus partes más altas. Cuenta con
una espesa vegetación autóctona donde destacan
magníficos bosques como las 'devesas'; pobladas de
hayas, tejos, acebos, abedules o avellanos y que suelen
ocupar las áreas más abruptas; y los 'soutos',
bosques de castaños situados en los valles.
La vegetación de la sierra es fruto de su situación
geográfica, se encuentra entre el dominio mediterráneo
y el eurosiberiano, de ahí que existan numerosas
especies vegetales adaptadas a las diferentes condiciones
climáticas y topográficas. En el fondo de
los valles se haya especies arbóreas adaptadas a
la sequedad: encinas, alcornoques, o arbustos como el madroño,
jaras o lavanda. El melojo y los brezales crecen a una altitud
de hasta 1.000 metros, y por encima, especies eurosiberianas
como el carballo, las carbas, las hayas y los abedules que
forman densas áreas de bosque.
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