Para visitar el interior de la Foz de
Lumbier hay que cruzar dos túneles excavados en la
roca, y se puede hacer dos recorridos: uno corto, que discurre
entre la entrada del primer túnel y la salida del segundo,
siguiendo durante aproximadamente un kilómetro un antiguo
camino de ferrocarril; y otro trayecto más largo que
parte del camino que hay en las inmediaciones del área
recreativa situada a la entrada de la Foz y que forma un circuito
que nos devuelve al punto de partida. Primero asciende hasta
las proximidades de los cortados de la Reserva Natural de
los Acantilados de la Piedra y San Martín y luego desciende
a orillas del río para volver por el camino del antiguo
ferrocarril. Este recorrido tiene una longitud de unos cinco
kilómetros y medio.
La vegetación propia de la Foz es
la garriga, junto al río podemos encontrar algunos
sauces y a la entrada y salida de la misma se pueden ver
álamos, sauces, chopos y olmos. En las grietas de
los roquedos crecen especies de gran interés como
la 'Saxifraga cuneata', la 'Erinus alpinus' y la 'Petrocoptis
pyrenaica'.
En cuanto a la fauna, existe una importante
colonia de buitres leonados compuesta por unas cincuenta
parejas, además de otras muchas especies de aves
como grajillas, córvidos, alimoches, vencejos o el
búho. En el río se puede observar la presencia
de nutrias.
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