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Recomendaciones generales para realizar el camino de Santiago
Antes de comenzar la peregrinación es recomendable hacerse un chequeo médico y, entrenar caminando o pedaleando distancias cada vez mayores en días sucesivos.

Otras recomendaciones:

Si se viaja de noche, no olvidar usar reflectantes.

Si se camina por carretera, circular siempre por el arcén del lado izquierdo.

Evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada.

Hacer siempre caso de las recomendaciones de la Organización, Guardia Civil, Policía y Cruz Roja.


Los Servicios de Socorro de la Cruz Roja realizan una importante labor sanitaria. Deben utilizarse sólo en caso de verdadera necesidad. Para aquellas lesiones o accidentes que se pudieran sufrir durante la marcha se aconseja consultar al personal previsto al efecto por la organización.

Cuidar la limpieza de los locales de descanso y procurar ser respetuoso y amable con la población.

En casos de agotamiento por el calor: Colocar a la persona en sitio fresco y darle de beber líquido abundante (en un litro de agua, disolver media cucharadita de bicarbonato y una de sal). Si aparecen calambres acusados, aumentar la cantidad de sal.

Prevención de ampollas y rozaduras: Generalmente se deben a calcetines mal puestos o inadecuados, uñas largas o mal cortadas, calzado mal ajustado o nuevo, costuras, terminaciones interiores o deformidades del calzado. Hay que evitar todo esto.

Prevención de agujetas y molestias musculares: Sus causas más frecuentes, y que hay que evitar, son la falta de entrenamiento, esfuerzos excesivos, cambios bruscos de ritmo, paradas en sitios húmedos.

Es fundamental llevar botiquín que debe comprender de: vendas, gasas y esparadrapo para vendar los tobillos ante un esguince, antisépticos y desinfectantes para las ampollas, micóticos para tratar la micosis (hongos), y antiinflamatorios.