| Se trata de una Bodega antigua cuyos antecedentes
datan de 1860, que decidió relanzarse y modificar
su aspecto. La familia Pérez Foncea, propietaria
de las instalaciones, lleva muchos años elaborando
vino, pero se movía en el área local.
Dispuestos a dar un paso adelante, construyeron una
bodega ubicada en Logroño, un edificio moderno
con nave de fermentación de acero inoxidable
y con temperatura controlada, equipo de frío,
nuevo tren de embotellado y barricas nuevas de roble.
Todo ello suficiente para su idea de no sobrepasar el
millón de botellas. |