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La iglesia se levantó sobre las ruinas de un templo
anterior románico, en un altozano que estaba protegido en
su parte Norte por la muralla. La torre está compuesta por cinco cuerpos de sección cuadrangular, y
resuelve el campanario mediante dos huecos de medio punto
por cara bajo frontones triangulares. Fue levantado en 1560
por los hermanos Juan y Martín de Landerrain. Con la muerte
de estos, fue Martín de Landerrain, hijo de Juan, el
encargado de proseguir los trabajos hasta su total conclusión
en 1573. En los últimos años se han realizado obras de
restauración que le han devuelto parte de su esplendor.
La fachada fue concebida a la manera de arco triunfal, siguiendo las fórmulas
que se imponían desde el renacimiento. La puerta de ingreso
de medio punto está flanqueada por pares de columnas jónicas
de fustes machihembrados que descansan sobre elevados
pedestales, la hornacina del ático acoge una imagen de
Santiago Peregrino esculpida por Juan de Amezqueta. También
sobresale en este innovador monumento la estatua de
Santiago, - un grandioso grupo ecuestre del Apóstol que se
ha convertido en uno de los símbolos más representativos
de la ciudad de Logroño -, como remate y prolongación de
todo el conjunto. El grupo de Santiago a Caballo, se
constituye en referente obligado de todo el caserío
circundante protegido por un cobertizo.
El interior de la Iglesia destaca por su atrevimiento arquitectónico, las
amplias dimensiones de la capilla mayor la convierte en una
de las obras más atrevidas de la época en toda España,
pues es de una extraordinaria amplitud a pesar de no tener
columnas intermedias y contar con sólo una nave, todo ello
lo convierte en un templo espectacularmente luminoso.
La Iglesia cuenta además con un retablo mayor, realizado sobre otro
anterior. La escultura de Santiago preside la caja titular,
gótica de la segunda mitad del siglo XIV, y el Crucifijo de
comienzos del siglo XIII en el ático. En el siglo XV el
retablo fue dorado a expensas de don Manuel de Samaniego y
Jaca, Arzobispo de Burgos.
Conviene también destacar
del interior la bellísima imagen sedente gótica de la
patrona de la ciudad: la Virgen de la Esperanza, el Archivo
de la Ciudad, situado junto al retablo al lado de la epístola,
una cripta bajo el altar, - relacionada con el anterior
templo gótico -, con un crucifijo del siglo XVI y un
precioso Cristo románico de gran tamaño situado en la
capilla de Ntra. Sra. de los Dolores, a los pies de la nave.
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