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El cenobio destaca por la solidez y austeridad de su construcción,
realizado en mampostería de pizarra, que hace juego
con el entorno natural, el cual, a su vez, resalta su majestuosidad
y belleza. Es también famoso por sus grandes claustros.
La iglesia, de estilo neoclásico (mediados del siglo
XVIII), consta de tres naves, la central -de mayor altura
y anchura que las otras dos- forma junto con el crucero,
la figura de una cruz latina. En la unión de los
dos brazos se levanta una cúpula gallonada con casetones
sobre un tambor, todo ello sustentado por cuatro arcos de
medio punto.
La fachada principal, de estilo barroco y realizada en piedra
de cantería, consta de dos portadas, la de la iglesia
y la del monasterio. La primera y más importante
está dividida en dos cuerpos y flanqueada por cuatro
columnas de orden dórico sobre pedestales.
Las dependencias del monasterio se encuentran organizadas
alrededor de dos claustros. El más antiguo de época
gótica, llamado Nereidas, conserva una portada románica
y está cubierta con bóveda de crucería.
Su construcción se prolongó durante 20 años
(1562 - 1582). El segundo claustro, el claustro grande o
de Feijoo es de finales del siglo XVII su estilo muestra
la transición del renacimiento al barroco. Destaca
además en el monasterio de Samos su sacristía,
construida a finales del XVIII y principios del XIX. Tiene
planta octogonal y está coronada con una cúpula
sobre pechinas y arcos de medio punto.
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