|
El templo alcanzó su máxima gloria en tiempos
de Sancho García el Mayor que introdujo en Leyre
la regla de San Benito, según el modelo de Cluny,
lo que repercutió en la hospitalidad que el monasterio
prestó a los peregrinos del Camino de Santiago. Posteriormente,
en el siglo XII, se incorporó a la reforma cisterciense.
El templo de San Salvador -que reúne varios estilos
arquitectónicos- tuvo una gran influencia en el desarrollo
de la arquitectura monacal en España. La parte más
antigua es la cripta, S. XI, a la que se penetra por una
antiquísima puerta románica, consta de tres
naves con bóvedas de medio cañón apoyadas
sobre columnas de escasa altura que producen una sensación
de pesadez y rudeza por la magnitud de los bloques de piedra.
La decoración de los capiteles corresponde al románico.
La iglesia, de 1057, está dividida en tres naves
con ábsides semicirculares de igual altura y configuración
lineal. La nave principal fue construida en estilo cisterciense
y sustenta una bóveda gótica. En el lado izquierdo
se abre una puerta románica del XII con sencillas
columnas y un "crismón" en el tímpano.
La puerta llamada "spetiosa" es de estilo románico
navarro, está decorada con figuras de gran tamaño.
Las arquivoltas, son de piedra caliza rojiza y las enjutas,
de arenisca -ésta diferencia de materiales hace pensar
en la unión de dos portadas distintas- y están
decoradas con numerosos motivos labrados. En su interior
se encuentra el sencillo panteón de los reyes de
Navarra -en una capilla cerrada con reja gótica-
y el retablo de San Benito .En el muro norte hay una bella
talla de Cristo de finales del XVI.
|