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Que
hacer:
El clima de Los Arcos es sin duda uno de sus
mayores atractivos. Este ambiente seco y soleado garantiza poder disfrutar
de la naturaleza y de todo tipo de actividades al aire libre.
Otro de los indudables atractivos de esta villa es su gastronomía. De
todos es sabida la maestría que los navarros tienen en el trato de las
verduras frescas y los productos de la tierra, especialmente de los
pimientos y los espárragos, tan típicos de esta zona. Si tiene la
oportunidad, debe degustar alguna de las verduras autóctonas como el
cardo o la borraja y tampoco debe quedarse sin probar las deliciosas
alubias pochas.
No se quedan atrás nuestros restauradores en lo que a la cocina de las
carnes se refiere, y de ello dan fe los excelentes asados tan
tradicionales en estas tierras. Le recomendamos que pruebe el delicioso
cordero asado.
Para que la comida sea completa hay que regarla con un buen vino. Sin duda
serán de su agrado los que se elaboran y envejecen en nuestras bodegas y
que se cuentan entre los más preciados de Navarra.
Que ver:
Un simple paseo le hará descubrir todos los encantos que encierra esta
bonita villa.
Aparte de su principal monumento, la Iglesia de Sta. María, podrá
admirar los portales del Estanco y Sta. María, este último del siglo
XVII, con sus tres llamativos escudos.
Además, si recorre sus calles y plazas, encontrará varios palacios
barrocos y casas señoriales de los siglos XVII y XVIII.
Posee también Los Arcos tres ermitas: la del Calvario - un edificio
barroco del S. XVIII - la de San Sebastián y la de San Blas.
Le recomendamos visitar el Convento de las religiosas Concepcionistas y su
iglesia.
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